17 de febrero de 2012

UNIDAD DE NUEVAS URGENCIAS

Esto es urgencias.
Aquí la vida y la muerte se fuman un pitu tras otro. La noche ha caido y hace contrastar aún más el neón de Caja España del cajero (quien sería el iluminado que tuvo la idea de poner un cajero en el hospital?).
Una mujer desgraciada a cargo de un niño tonto grande y fuerte como una grua da el parte de algún familiar chillando y escupiendo al movil: "llegó de clase con un tic y luego se le rompió la boca y un ojo, así que no sabemos..."
Todos intentan dar buenos consejos. Por eso se escuchan tantas gilipolleces. Todo el mundo quiere ser bueno porque en el fondo se alegran de que ellos son los que esperan preocupados y no los que están dentro bien jodidos, tal vez flirteando con la muerte, con la invalidez, con el dolor y el sufrimiento. Afuera uno es libre y da gracias. Y fuma. Pocos callan, me sorprende mucho el que la mayoría se tienen por gente experta en situaciones de este tipo.
Una choni pedorra sale con collarín. Una vieja es ingresada en silla de ruedas mientras se queja como si se hubiese caido desde un 6º. El niño tonto rie y quiere ir a conducir la silla, la mujer al teléfono le sujeta a duras penas y al final se zafa y se abalanza sobre la vieja. Un camillero con pinta de ex-loquero le placa como un jugador de rugby. El niño deficiente se derrite en babas guturales y los músculos del cuello se tensan como cables de acero. La vieja mira y se calla. La madre del guaje pasa de todo."Ya ves, la boca y un ojo rotos, de repente...Diosdelamorhermoso!!"
Todos caminan, todos miran sus móviles. Esperan algo, pero nada les va a salvar, deben esperar.
El tipo de seguridad tiene pinta de llevar un pedo del carajo o quizá sea un yonqui, o tal vez solo sea cojo.Todo se puede dar simultaneamente en este universo.
Una tipa empapada en aire de Loewe no se separa de mi, con lo grande que es esto. Ha ido andando y desandando hasta que ha terminado por sentarse pegada a mi. Me tiene cocido con ese tufo fuera de lugar, aquí solo debería oler a antiséptico, a desinfectante y a sábanas limpias.
Cuando he salido a fumar he visto como al niño tonto lo han despachado en un taxi con unos familiares mientras su madre daba instrucciones por la ventanilla:
"ya va cenado, sólo dadle las pastillas, las dos, y la leche". Cuando entro me da la impresión de que la actividad se acelera.
Dos hermanas que están superbuenas traen a sus padres que se acaban de dar un hostión en Golpejas. Un montón de uniformes verdes pasan a toda hostia, como una bandada de estorninos. Uno de los pivones relata a su novio el hostiazo llenando el móvil de lágrimas y carmín. Puedo oír que tambien iba el perro y que ha palmado. Extraño. Algunos me miran desde hace un rato y se preguntan qué cojones andaré escribiendo.
Salgo de nuevo a fumar.Un conductor con coleta baja de una ambulancia espectacular que parece un ovni. Un negro gigantesco habla en una lengua extraña y contundente y hace grandes aspavientos como si se fuera a comer a alguien. En sus fosas nasales podría anidar un buho y sus dientes brillan en la oscuridad como marfil. Estoy casi seguro de que al niño retrasado le hubiese gustado ver a este tipo gritar y gesticular como lo hace. El uniformado debe haber recalado en el bar porque hace tiempo que no le veo.
A mi derecha un magrebí escupe con una cadencia regular algo espeso y repugnante. No es que mire, pero no puedo evitar oir sus densos esputos aterrizando sobre la acera. Me ronca los cojones que sean negros, blancos o amarillos, odio a los que escupen. Los odio con toda mi alma, casi tanto como a los que tienen un coche tunning o a los que llevan banderas de españa.
Por cierto: ¿Qué cojones le estarán haciendo a mi madre ahí dentro??.

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