20 de diciembre de 2012
EL PRINCIPIO DE UNA HERMOSA AMISTAD
Hace un tiempo alguien me enviaba regularmente emails en los que decía las cosas necesarias que me guiaban entre la rutina y la nostalgia. La verdad es que hace tiempo que las chicas no me escriben ese tipo de cartas. Debe ser que ellas no necesitan tanto como yo ponerle puntos suspensivos a la vida. Era bonito recibir algo así, sobre todo cuando no estás en tu mejor momento y pierdes el equilibrio. Ahora hay veces que ayudado por un par de copas, al volver a casa y con las heridas sangrando las releo y pienso que no me las merezco.
Ojalá alguien me siguiera escribiendo mensajes tan inspirados. En febrero del 2011 el aquí presente, el mismo que viste y calza escribió una entrada sobre la amistad con chicas por aquello de que me gusta mas escribir aquí que decir las cosas a la cara.
El caso es que poco a poco he conocido a una chica con la que da gusto bromear, una chica a la que no le da miedo expresar lo que se le pasa por la cabeza en cada momento, ingeniosa y ocurrente y, claro, logicamente no me apetece demasiado dejarla escapar. Es cosa sabida que las chicas que saben bromear van al cielo.
Sucedió el martes, un martes tonto y aburrido como casi todos. La chica escogió el mejor momento para regalarme una edición antigua de un libro y con ello me llevó de la mano al almacén de la amistad. Pasito a pasito.
Luego me llamó y me dió el primer motivo para desear que los teléfonos no dejen de sonar en martes vulgares como este (el segundo fue el whatsapp de la chica que me demostró el sábado que aún hay vida inteligente en los bares por la noche y a la que tan sólo la falta de servilletas y de tiempo impidió que me arrojase a sus brazos en el Oceans).
Me hizo sonreir y supe que al llegar a casa tenía que contarlo. Decirle al mundo que todavía hay esperanza, que no todo está perdido.
Teresa y yo tenemos en común la cantidad de sueños que se nos han roto. Tal vez por eso ultimamente la noto un poquito triste y por eso me he decido a conjurar unas palabras para ella: Tere, que te voy a contar que no sepas… Me gustaría decirte que todo pasa, pero eso es una tontería hueca, una estúpida frase hecha que no ayuda en nada, así que…igual tienes razón y todo esto es una gran mierda. Pero sabes una cosa?, que es una mierda bastante divertida, a veces, como cuando te dejas besar en un portal a oscuras, o cuando sales de la ducha y la radio pone justamente la canción que necesitas, o cuando rompes algo sólo por placer, o molestas a alguien en el trabajo hasta hacerlo rabiar. Una mierda divertida incluso en esos días en los que la vida te azota en el culo más de lo normal y no tienes ganas ni de hacer el tonto.
Divertido cuando te despiertas resacoso y descubres que tu mejor amigo ha venido a verte y está en el salón y desea tanto como tú salir a tomar un café. Divertido cuando la amiga de alguien decide llamarte y al escuchar el teléfono, recuerdas que sigues vivo.
Sólo puedo desearte que ojalá tengas el valor para mandar ese mensaje de madrugada, que ojalá una mañana llegues tarde al trabajo con una sonrisa en la boca, sabedora de que la noche anterior hiciste lo que tenías que hacer. Ojalá algún día alguien te ame sin conocerte. Ojalá los profiteroles sepan tan bien como un pastel de “no cumpleaños” de Alicia, Ojalá te olvides el paraguas en casa en una tarde lluviosa y tengas que refugiarte corriendo en los portales de esa calle que tanto te gusta. ojalá nunca te falte el vestido ese que te queda de muerte la noche en la que quedas con tu mejor amiga para ir a emborracharte. Ojalá nadie te haga más daño del necesario. Ojalá las cosas por el día sean aquello que imaginas por la noche. Y ojalá los cambios que se produzcan en tu vida, coincidan con tus deseos...
7 de diciembre de 2012
DE LUTO Y DE IZQUIERDAS
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