Cuanto frio puede encerrar una noche de Enero... Vale que el otro día Mario, Juanjo y yo calentamos la noche discutiendo acerca de las diversas formas de afrontar una situación absurda y mongólica. La situación ni siquiera es original, alguien la postuló primero: Estás en el Blue y conoces a una chica. Es guapa y parece maja, incluso divertida, para entendernos, de esas que no te presentan todas las semanas. Hablais de la vida, preguntas de transición para comprobar que no es una asesina en serie o tiene graves desequilibrios ( quien a estas alturas no los tiene leves). Entonces, como suena Nirvana y te mueres de ganas de ponerte a dar saltos como un enajenado, preguntas algo inocuo, sin peligro aparente: " Qué música te gusta"?... Y surge la bomba: "psé, a mi me da igual, la que me pongan, me gusta toda".
Tócate los cojones maripuri. A ver, una aclaración que estos no acababan de asimilar: no soy un clasista musical.Aunque en lo único en que estoy de acuerdo con los 40 principales es en que sería muy dificil vivir sin música, que quede claro que puedo llegar a entender que te guste que te hablen de sentimientos con palabras mil veces gastadas como Bustamante o prefieras el amor cantado desde el estómago de Los Planetas o desde más al sur como lo hace Extremoduro. Me la pela, cada uno nos envenenamos el alma a nuestra manera. Toda música es respetable, vale, hasta ahí de acuerdo... pero lo que no me puedes decir es que no se te eriza el pelo con nada, que te da igual una cosa que otra, que sientes lo mismo escuchando a Nacho Vegas o a Janis Joplin que a Justin Bieber o a Ricky Martin, eso es muy triste, no me jodas.
A todo esto la dama sigue con su perorata... la miro y ya no es la misma. No sabría porqué, pero incluso siento algo parecido a la pena que se mezcla con el inicio de un ligero desprecio antiguo y oscuro que surge de las entrañas. Se acabó, de estás si que me presentan alguna a la semana, casi hubiera preferido una asesina en serie con un poster de Bisbal o una loca adicta a la rumba facil de Estopa.
Lo dicho: cuanto frío puede encerrar una noche de enero...
No hay comentarios:
Publicar un comentario