28 de marzo de 2013
COPAS GRANDES PARA CHICAS PEQUEÑAS
12 de marzo de 2013
EL FRIKISMO EN LOS TIEMPOS DE CÓLERA
Está bastante claro que vivimos en una sociedad compuesta esencialmente de idiotas, en la que todo tiene que encajar y ser facilmente etiquetable. No tiene demasiado sentido que alguien vista de una determinada forma y luego escuche a los Pixies o a los Enemigos, ni tampoco se entiende demasiado que leas a Perez Reverte y a Borges. Se trata de esquematizar, de ser aceptado como una muestra socialmente aceptable. Tal vez por eso los frikis me suelen gustar. De hecho son muchos más de los que uno podría pensar y por la mañana y a primera hora de la tarde aún tienen cara de pocos amigos. Tratan de pasar desapercibidos entre las hordas de la normalidad. Ahí puedes ver a una de ellos en los pasillos de la filmoteca o en el Potemkin, apartada de los demás, de pie, apoyada en la pared y mirándose los zapatos mientras espera que alguien la haga caso o empiece la película. O ese de eterna camiseta negra y gafas que te encuentras en la tienda de comics cuya vida real transcurre en una pecera de TFT. Y tambien está ese otro que te cruzas por Gran Vía caminando calle abajo con una mochila al hombro y mp3 a todo volumen ajeno a todo lo que pasa a su alrededor.
Como todo lo extraño y singular, los freaks siempre me han atraído. Mucho antes de conocer la palabra que les designa me he relacionado con ellos. Han sido mis amigos y es que, en definitiva, la gente normal me suele aburrir. Me siento más libre saliendo de copas con unos amigos más bien frikis y creo que sólo he podido acostarme y enamorarme de chicas más bien raras.
De todas formas, por mucho que me espante la vulgar normalidad, tengo que reconocer que despues de una larga temporada frecuentando frikis termino un poco harto de tanto tipo peculiar y me empiezan a saturar. Son demasiado individualistas, casi nunca forman un grupo entre ellos, (como no sea para jugar al rol )y es que si se dice que no hay 2 personas iguales, mucho menos 2 freaks. La experiencia me dice que si le preguntas a un friki, éste suele calificar de tipo raro a cualquier otro friki, y lo dice considerándose a si mismo alguien completamente normal.
Y ahora que lo pienso puede que eso mismo me esté sucediendo precisamente a mi.
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